miércoles, 26 de noviembre de 2014

Propuesta de concepto: click derecho-añadir al diccionario


Me he tomado el atrevimiento de inventar una palabra para su inclusión en el listado de adjetivos de la lengua española. Así como nacen los anglisimos y americanismos, así también se pueden generar híbridos en función de identificar una característica social. El término que ofrezco es el siguiente:

Inteliquote (pronunciación: intelicuout):

Adjetivo. Palabra compuesta. inteli: del castellano Inteligente. quote del anglosajón Quote, que quiere decir: cita.
Un inteliquote es una persona que se brinda inteligente ante los demás, argumentando una idea apoyada en frases célebres, proverbios e incluso refranes ya existentes, ya acuñados. En la mayoría de los casos sin respetar el autor, la fuente y procedencia de su comentario o frase textual; expresada de forma escrita o hablada.

Un inteliquote es una persona que busca impresionar a sus interlocutores expresando líneas retóricas de contenido, sin comillas. Un ladrón de frases. 


El Inteliquote se limita e expresar la "idea robada" sin adicionar contexto a su sentencia. Utiliza la frase hecha como arquero que dispara una sola flecha: certera.
El Inteliquote busca resaltar ante los demás a través de sus intervenciones pre-diseñadas, para darle fuerza a su argumento, o también para evadir una respuesta que amerite un mayor esfuerzo cognitivo.
El Inteliquote tiene la habilidad de almacenar las frases de las que se vale, pero se le dificulta ir más allá de la raíz de tales sentencias. Lo hace de manera natural, de manera espontánea.
El Inteliquote es aquel nuevo(a) ciudadano(a) que busca entender un libro en 140 caracteres.
El Inteliquote no tiene tiempo para sentarse a pensar, a filosofar, a deshebrar contenidos. Va directo al grano. No resume, más bien busca un resumen que haya hecho otro. Una fuente confiable. Un argumento sostenible para robarlo y hacerlo suyo. No concibe la idea de investigar más de dos páginas exigiendo objetividad, síntesis y concisión. No tiene tiempo para eso.

El Inteliquote está consciente de la "irrefutabilidad" que genera el insertar su quote, su cita. Busca y encuentra una aprobación segura. 

El Inteliquote pergeña las ideas en una conversación, vendiéndose lacónico cuando le conviene.

El Inteliquote no es un adjetivo negativo, ni mucho menos peyorativo. Al contrario, es una cualidad popular que no muchos adquieren. El Inteliquote posee mucho sentido común, sin embargo, su poder de palabra es más verborrea que contenido impresionante, contenido realmente profundo. Es un proveedor de ideas de fácil acceso. Un fast food de interpretaciones y proyecciones idiomáticas.

Un Inteliquote podría indicar en una reunión donde se hable del Quijote: "En un lugar de la mancha de cuyo nombre o quiero acordarme..." y dejar la frase abierta. Quedando muy "bien parado" ante sus interlocutores. Desconociendo estos que nuestro inteliquote no tiene la más mínima idea de las aventuras de Alfonso Quijano y su Sancho Panza. 

Un Inteliquote no es más que un hábil respondedor. Responde inteligentemente citando "algo" ante una circunstancia, una coyuntura, o simplemente en el devenir de su día a día.

martes, 25 de noviembre de 2014

A propósito del lenguaje

Uslar Pietri señala una "indisoluble relación entre la palabra, el pensamiento y la acción". Por su parte, el psicólogo Skinner supeditaba el lenguaje expresado al entorno del individuo. Tenemos entonces decodificado que "las cosas que pasan" en el día a día de nuestro país no son más que una consecuencia de esas acciones que vienen arraigadas por un pensamiento limitado; limitado por el entorno físico y el entorno social...
El entorno físico, nuestro medio ambiente, ha venido mermando a razón de la administración de recursos del estado vs. la infraestructura urbana y el deterioro por el mal uso de los ciudadanos.
El entorno social, el colectivo en cuestión, ha venido mermando porque cada vez más venezolanos talentosos y civilizados se han visto en la necesidad de partir a otras tierras. De igual manera, ese entorno social se ve desmejorado por la dejadez o mimetismo de quienes se quedan.
El deterioro es inminente. El futuro se brinda turbio, difícil, complicado. Los días decaen ante una sociedad que inevitablemente se autodestruye.
Lo opuesto a la Civilización es la Barbarie. Eso es lo que estamos viviendo: una transmutación de la civilización en un Sistema Bárbaro, con ínfulas de régimen. Tan inútil como la realidad de un náufrago que encuentra un mapa, que no le sirve de nada, pues seguirá perdido esperando que alguien le encuentre...
1.- Como dice Héctor Torres en su libro Caracas Muerde: "la agresividad vence y el crimen campea, pero en ella viven los que «aman, sufren y esperan»".
2.- Como dice Gisela Kosak Rovero en su libro Ni tan chéveres ni tan iguales: "...dudo mucho que este sea «el mejor país del mundo», tampoco creo que el peor".
3.- Disculpe usted don Uslar, pero estamos bien jodidos...

martes, 21 de octubre de 2014

Gracia y Desgracia de la Interpretación

Una perspectiva de la información instantánea y mal redactada de nuestros tiempos



Charles Barry
Jorge Tuero
De los personajes creados por la comicidad venezolana, me es grato recordar al inolvidable y graciosísimo Charles Barry, en su sketch “La Noticia Positiva”. En estos episodios de la comedia de entonces, ocurrentemente, se la daba doble interpretación a una noticia coyuntural y propia de la época, parodiando la dualidad y transformación de Dr. Jekyll y Mr. Hyde convenientes a la obra de Robert Louis Stevenson, creativamente adaptados al programa humorístico. De esta manera nos brindaban una suerte de Jekyll quien anunciaba la noticia, y un Hyde que, exacerbado (en la misma figura de Barry saliendo de debajo de su escritorio), interpretaba aquella noticia y “sus realidades”, ya transformado. Así también era asistido musicalmente con el tétrico inicio de la Tocata y Fuga en D menor de Johan Sebastian Bach. Complementado todo esto con una escenografía simple, casi minimalista, que exponía un espacio sombrío y tenebroso en función de identificar de forma artística: el terror de la verdad detrás de la interpretación de una noticia “supuestamente positiva”. La ironía jugaba un papel casi tan fundamental como la dentadura postiza de Barry.

También recuerdo el personaje “El Profesor Americano” inmortalizado por el elocuente Jorge Tuero, quien visitaba a otro personaje, expresando este segundo frases coloquiales en un contexto hilado a cualquier cotidianidad venezolana, mientras nuestro confundido profesor interpretaba las palabras y frases textualmente, alterando así el significado real detrás de las expresiones idiomáticas propias de nuestro país. Por consiguiente, nuestro profesor, sin poder entender una sucesión de frases hechas, características a nuestro lenguaje coloquial, esbozaba desconcertado una de las líneas célebres del gran Tuero: "¡oh Andrés Bello, qué han hecho con tu idioma!”. 



Wilmer Ramirez
 En otro programa de tv alcanzo a acordarme de El Profesor Wilmer, en la persona del excelente comediante Wilmer Ramírez, quien hacía las veces, nada más y nada menos, que de miembro principal de la “Academia de a Real y Medio”; brindándose bastante susceptible al correcto uso del castellano, en favor de evitar frases tan comunes como escatológicas traducidas en refranes de uso común. Al profesor le acompañaba una hermosa modelo ataviada de toga y birrete de color azul, mientras que él vestía el mismo atuendo pero en tonalidades rosadas. En su sketch se identificaban algunos refranes los cuales eran enviados al despacho del profesor por un público ficticio, proveniente de poblaciones también ficticias, para que este “experto lingüista y aparente catedrático” modificara la estructura de su significado con mayor locuacidad; aderezada, toda esta actuación, con la característica picardía de un doble sentido no necesariamente ofensivo. El matiz cultural era un elemento siempre presente en estas creativas intervenciones del humor en la televisión nacional de épocas ya pasadas.

Emilio Lovera
Finalmente mi personaje preferido, y pienso que mejor elaborado a razón de una invención más completa es: El Chunior, uno de los tantos alter egos del más que experto en comedia Emilio Lovera. Emilio es, con certeza, un exégeta de la idiosincrasia del venezolano, un intérprete de la personalidad colectiva de nuestro país. Ya quisiera el sabio Juancé Gomez conocer al venezolano tal y como lo conoce este sociólogo que se hace pasar por comediante, exponiendo tan espontánea como inteligentemente la naturaleza articulada de sus creaciones. En el caso del Chunior nos encontramos frente a un personaje que se desempeña como locutor, quien luego pasó a ser host de late show. Este ocurrente personaje tiene la particularidad de expresarse, modificando a su gusto, ciertas palabras del castellano, variando también aspectos históricos y geográficos que acompañan el contexto de sus adrede-barbarismos. La vocalización es un elemento resaltante en nuestro estrambótico personaje. El Chunior maneja una cultura paralela modificada en función de la original: la cultura universal; variando los fonemas y estructuras lingüísticas, verbigracia de sus ocurrentes comentarios. Emilio transforma, a través de este Chunior, no solo la morfología de las palabras sino la cultura y la geografía misma.

Enuncio estos cuatro personajes ya que me son cónsonos a la realidad de la “nueva noticia digital”. Muchos textos que ahora nos descubren a nosotros, apareciendo vinculados a una publicación en Facebook, a un tweet, o a cualquier link de alguna página web que revela un mensaje. Ese mensaje es una redacción llena de descuidos y falta de un esfuerzo mínimo de correcta expresión. Tales textos, por lo general de carácter informativo, son a mi parecer, material suficiente para añadir a cualquiera de los sketches de los personajes antes descritos. Son estas noticias-mal-redactadas, motivo de comedia, dada su naturaleza errante y poco elaborada. 

Es una verdadera vergüenza la manera en que muchos “comunicadores y escribidores” se expresan día a día a través de medios formales, que a su vez, deberían poner cuidado a su línea de contenido; no por factores políticos sino por elementos netamente gramáticos, lingüísticos y estilísticos. 

La calidad es un factor que ha venido mermando en nuestro país; ahora bien, la redacción no escapa ante nuestra actual problemática de escasez, teniendo en cuenta en este caso que también escasee el argumento, el criterio y el correcto uso del lenguaje hablado y escrito ante nosotros los consumidores de ideas, de historias, de letras... 

Me es preciso desfogar estos argumentos en contra de la actual entronización de la mediocridad y carencia de lo prolijo, canjeado por una falsa practicidad. Así expongo esto, a razón de una refinada sensibilidad y respeto por el debido uso del lenguaje, en otros tiempos común y afin al colectivo.  Tal vez hoy mi reclamo sea visto, por muchos, como una exageración o quizá una extravagancia; cada quien le dará su más subjetiva interpretación.

viernes, 17 de octubre de 2014

La era del Bulo: el fraude de la nueva noticia falsa



A razón de las redes sociales, la “información” en nuestros días se propaga a velocidades que antes jamás se habrían pensado. Los textos de Noticias y Artículos, otrora leídos en medios impresos, actualmente son de muy fácil acceso a través de portales web.

Esta progresiva condición de la tecnología nos brinda la posibilidad de “acercarnos” a estas noticias de hoy en cuestión de segundos. Indagar sobre un tema que se haya suscitado, un evento, algo acerca de alguien, cualquier cosa, de cualquier personaje, de cualquier época… De hecho, en muchos casos, la información (la noticia) llega a nosotros, primero que nosotros a ella. Los textos aparecen en nuestras plataformas digitales despertando o no nuestro interés, nuestra atención. Las imágenes nos convencen, nos persuaden, nos afectan. Un retweet de otro retweet, un shared post, una imagen con 10k likes, una opinión a raíz de un trending topic, un coyuntural pop up

Se genera entonces una sensación: la idea de pertenecer a una cadena de transmisión de esa “noticia” que nos ha llegado casi por arte de magia. Esa información que nada tiene que ver con nuestras metas personales, con nuestros objetivos de vida, con nuestra carrera, incluso con nuestros intereses pero, que de alguna u otra forma, ha llamado nuestra atención y ahora debemos “esparcir el mensaje” informando a los demás. De esa manera estamos “al día”, “estamos en algo”, “hablamos de algo”, “sabemos de ese algo”. Pertenecemos a “algo”. Nos distraemos propagando ese “algo”, relevante o irrelevante, trascendental o no…

Abro mi Facebook, veo algunas fotos, leo algunos post, nada interesante, pero ¡hey! Estoy leyendo en algunas pocas líneas que Paul Walker ¡no murió! la imagen que acompaña el texto presenta una foto del actor vestido con el característico naranja penitenciario de los EEUU, y los logos de CNN y NBC también aparecen. ¡Maintream, mainstream, mainstream!. Dice el texto que ahora es condenado a 15 años de cárcel por fraudel. Le doy al botón de compartir y coloco alguna frase llamativa, sarcástica, escatológica, graciosa, todas a la vez: coloco <¡que bolas!> y ya está en mi timeline. No tuve tiempo de leer completo el artículo pero ya lo compartí y hasta con frase propia… Lo hice antes que muchos. Soy muy inteligente. Soy muy moderno. Estoy al día-con-el-día-a-día. Estoy en el tapete. Una semana después leo que todo fue una mentira.. Soy víctima constante de los bulos, ya no sé ni qué creer. Soy en realidad un grandísimo tonto. Soy un tonto que está al día(…)

***

Un bulo (o también Hoax) es una noticia falsa propalada con algún fin. 


Nuestro tiempo moderno, aunado a la condición cortoplacista de nuestra también moderna sociedad, está cada vez más lleno de bulos. El ciudadano moderno está más que ocupado en sus coyunturales actividades e intereses, y tajantemente expone su “no tengo tiempo”. No tiene tiempo de leer bien la noticia. No tiene tiempo de fijarse que los logos de NBC y de CNN que aparecen en la foto de Paul Walker no deberían llevar outer glow. No tiene tiempo para saber que el outer glow es el efecto de resplandor externo que se aplica a los textos y capas en photoshop. No tiene tiempo para darse cuenta de que la imagen está photoshopeada. Tampoco tiene tiempo para leer los numerosos artículos que desmienten su “nueva noticia”. No tiene tiempo de indagar ni mucho menos de investigar si es o no cierto eso que acaba de leer. Paul Walker murió y se retuiteó la noticia, luego se publicó que su muerte había sido fingida y también se retuiteó. Finalmente informan que sí murió y se vuelve a retuitear... Se difunde algo y luego se difunde lo que desmiente ese algo, porque el ciudadano moderno tiende a creer casi todo lo que lee en internet, y su impulsividad lo lleva a disparar el botón de compartir antes de que su cerebro asimile la información completa.  Así pues, es presa constante de estas hablillas, rumores, chismes y calumnias; legado ancestral de una estirpe rural que creía en cuentos de camino... Llega incluso este ciudadano moderno a opinar sobre la noticia falsa con tal vehemencia que puede llegar hasta a intimidar y hacer dudar a más de uno.

El hombre de hoy no es más inteligente que hace 1000 años... El astronauta tallado en la Catedral de Salamanca no es más que una restauración realizada en 1993, no una predicción del siglo XII, es simplemente un retoque moderno, si se quiere, un chiste arquitectónico...

Por otra parte, Tommaso Debenedetti, catalogado “el mayor mentiroso de la historia del periodismo”, ha engañado al mundo entero varias veces con sus falsas entrevistas. Dice el italiano que lo ha hecho por puro placer, y que no ha ganado nada con ello más que divertirse. Debenedetti se burla de la interpretación colectiva, fomentando en calidad de pionero, la creación de un nuevo género: el de la noticia falsa.

Debenedetti esparce la noticia falsa consciente de su falsedad, pero el “campesinado electrónico de las redes sociales” difunde el mensaje ausente de veracidad, carente de certeza, dudoso de su contenido. Debenedetti pretende al menos con sus imposturas «demostrar la fragilidad de los medios sociales, en donde cualquiera puede ser cualquiera». ¡Vaya genio tan irreverente!.


Esta es, sin duda alguna, la era del bulo. La de la propagación desmesurada de la noticia falsa no analizada. La cultura de masas es la que rige los hilos cual titiritero; tiende así a la practicidad. No hay tiempo de leer tanto, no hay tiempo de pensar tanto. ¡Hey! estoy leyendo un artículo donde dice que Walt Disney aun está vivo y piensa hacer el ice bucket challenge, déjame compartir esa información antes de que me enrede con estos hilos...



domingo, 14 de septiembre de 2014

Wagner y el Cantar del Nibelungo…

Wagner y el Cantar del Nibelungo…



Casualmente en estos días, leía yo (online) interesantes traducciones en cuanto a los actos de algunas obras musicales de gran renombre. Contenidos, éstos, de algunos ciclos de ópera clásica.

Mi navegador (chrome) me llevó de-sitio-en-sitio, mostrándome textos y más textos. Digo “casualmente” porque, en paralelo, tenía otras pestañas abiertas (unas ocho…) que estaba usando a razón de mis investigaciones en el área mitológica.

De link en link, finalmente, llegué hasta un texto antiguo que exponía la estructura de la “obra más grande creada por un solo hombre”; en efecto era un ópera. Esta ópera, a su vez, estaba basada en la mitología germana. Su autor fue el alemán Wilhem Richard Wagner, quien escribió la música y el libreto en el curso de veintiséis años, de 1848 a 1874.

¿Qué tendrá esto de curioso?, se preguntarán, más bien pensando en lo "aburrido" de mis intereses… Pues, resumir tan magna obra representaría, si acaso, un esfuerzo mínimo de varias páginas y el consiguiente tedio ante cualquiera que no quisiere adentrarse en el tema (calculo una relación de 100 a 1); por lo que, simplemente, preferiré comentarles algunos detalles de mi supuesto hallazgo. 

Vaya si pensé, por algunos segundos, que había sido un descubrimiento. ¡Pamplinas!. Sobre la literatura no existe “descubrimiento” alguno que no esté ya escrito. ¡Todo está escrito!. Sin embargo, la difusión de este “pequeño pedazo del todo” es mi circunstancial develamiento. El pequeño logro a razón del casi accidental curso de mi pesquisa, dado que me encontré con esta información, cual Cristóbal Colón que buscaba otras tierras y no América: Yo buscaba información de otras mitologías, no de la germana y su Sigfrido…

La obra en cuestión lleva como nombre El Anillo Nibelungo (Der Ring des Nibelungen), y está inspirada (como ya comenté antes) en los matices de la mitología nórdica. Reitero que resumirles tales escenarios sería harto aburrido ante el lector promedio. Lo que si les puedo extender son las características de esta obra que menciono, además de un pequeño fragmento relacionado con los inicios de la historia.

Características de la historia que relata esta ópera:

Existen cohabitando seres de muy diversas razas, entre ellas seres con poderes no humanos.
Un anillo el objeto principal.
Este anillo es de oro con poderes extraordinarios
El anillo fue forjado con el objeto de gobernar el mundo.
El anillo corrompe a su portador.
Hombres y seres mitológicos (o divinos) andan detrás del poder que da el anillo.
Un amigo mata a otro por la posesión del anillo.
Hay al menos un personaje que sabe del poder nefasto del anillo y lo evita.
Hay duendes que viven bajo tierra.
Existen seres parecidos a dragones y otras bestias extrañas
Un hombre se unirá en matrimonio a una mujer no completamente humana.
Esta mujer, por amor, se convierte completamente en humana.
Los personajes saben que el anillo debe ser devuelto al lugar de donde provino
En algún momento, una espada es rota en pedazos y será reconstruida para ser destinada a su legítimo dueño.
Una raza de seres deberá ser destruida para dar entrada al ascenso de el hombre.
Al final, un ser va detrás del anillo y muere en el intento.”

Fragmento del Acto Primero

El comienzo de El oro del Rhin, representa de manera simbólica el origen del mundo. La escena se desarrolla en el fondo de las aguas del Rhin, donde las Hijas del Rhin, Woglinde, Wellgunde y Flosshilde se burlan de un enano de aspecto repulsivo que aparece entre el fango y las rocas del río.
El enano, es un nibelungo llamado Alberich, que se acerca a las Hijas del Rhin con propósitos lascivos, que se ven frustrados por ellas, que burlándose de él, lo sumen en una profunda frustración y rabia.
Los rayos del sol que se filtran a través de las aguas del Rhin inciden sobre el oro que descansa en el fondo y que es custodiado por las Hijas del Rhin. La visión del oro, despierta otra de las tendencias de Alberich: la codicia. Las Hijas del Rhin, le advierten de que quien desee poseer el oro, deberá renunciar al amor. Alberich, espoleado por la frustración y la rabia que le han provocado las burlas y el rechazo de las jóvenes, renuncia al amor y se lleva el oro, ante los gritos de las Hijas del Rhin.
Sin el oro, el río se convierte en un espacio oscuro y turbio, en el que se pueden oír las carcajadas del enano Alberich.

***

Estas son solo algunas de las muchas particularidades encontradas en los ciclos épicos de Wagner que componen su Anillo del Nibelungo: El oro del Rhin, La valquiria, Sigfrido, y El ocaso de los dioses.

Señaladas las anteriores características, tal vez hayan notado que, coinciden en extremo con la obra de J.R.R. Tolkien, escrita muchos años después, a partir de 1920. ¡Vaya si se asemejan!, no obstante no he mencionado las otras similitudes con respecto a los “homólogos” de personajes como Saruman, Gandalf y Frodo, entre muchos otros.

¿Serán las historias y los personajes de El Silmarillion, El Hobbit y El Señor de Los Anillos, una oportuna y audaz copia del argumento del Nibelungo?: Un bien "orquestado" fraude...

Wagner es el “dueño” de la obra más grande jamás escrita por el hombre, y sin embargo, Tolkien lo ha desplazado ampliamente; opacando su obra con una réplica que destronó una historia similar (que ciertamente le precedía) si es que alguna vez se le destinó trono alguno (lejos de Europa) para nada más y nada menos que la epopeya nacional alemana: el cantar de los Nibelungos. 

En tal sentido la notoriedad primaria debería llevársela la pluma, o, las plumas que inmortalizaron esas leyendas germanas; inspiración de estas letras de espada y hechicería.

Lo invito a sacar sus propias conclusiones.





martes, 9 de septiembre de 2014

Reseña del libro Sexo con Cinco, de Amor Antúnez

El libro Sexo con Cinco, ciertamente, está enfocado a un público femenino; sin embargo, su fácil lectura rediseña el tema sexual a través de la forma de “hablar” de quien lo escribió. Me refiero al hecho de leer sobre la sexualidad desde un punto de vista educativo y con el matiz tan atrayente como acertado de Antúnez. Al leerlo pude casi escuchar la voz de la autora, ya que me es grato poder decir que conozco personalmente a Amor. Los que hemos seguido su trabajo en TV y Radio sabemos que su manera de hablar demanda no solo atención sino seriedad ante temas tan polémicos.

Amor Antúnez, mi muy querida y apreciada amiga, rediseña el “hablar de sexo” desde una perspectiva didáctica, elocuente y bastante fluida, en donde nos invita, por sobre todo, a “familiarizarnos con la creatividad erótica”, tal y como expone Mario Aranaga en su corto pero acertado Prólogo.

Esta psicóloga, sexóloga y ahora escritora, nos persuade inteligentemente, a través de una selección de experiencias terapéuticas en el transcurso de su reconocida carrera, proyectadas en este libro a manera de preguntas. Así pues, ella, la experta, en favor de tales cuestiones: responde; buscando persuadir a los lectores para que asuman la sexualidad como un factor cotidiano, que a su vez, contiene muchos sub-factores: todos ellos subjetivos, individuales e intrínsecos a cada persona, concausa para disfrutar responsablemente de los placeres lascivos.

Más allá de una ansiada, progresiva, y cíclica "petite mort", Amor Antúnez nos exhorta a mantener un diálogo cercano con nuestras parejas, en función de un conocimiento propio y empático:

“…la única manera de abordar el asunto es hablar de una forma clara y concreta, acerca de alternativas válidas para ambos en cuanto al disfrute sexual compartido e individual.” (Pág 57)

“(…)variar sensaciones y experiencias sexuales compartidas (…)” (Pág130)

Antúnez invita, entonces, a la creatividad compartida y previamente negociada, para escapar, tanto de la “fijación de método” como de la “monotonía” del acto en cuestión; teniendo en cuenta que ambas anexiones “silenciosamente” agobian y afectan a muchas parejas.

La audaz autora, también recalca que no solo hay que “sentir” sino comunicar a nuestra pareja "cómo queremos sentir”. Con este trabajo escrito nos induce a identificar cuáles son las formas de mejorar aquello involucrado, traducidas estas formas y maneras en estímulos y acciones que satisfagan la sexualidad en ambas direcciones.

Hace énfasis en que se debe “sugerir” lo que queremos y esperamos del acto sexual, a través de una comunicación abierta con nuestra pareja, es decir, participando al otro lo que nos gusta y cómo nos gusta que nos lo hagan, estimulando en tales afanes los cinco sentidos…

Finalmente, en el libro se hace mención a la novela de E. L. James. En relación a esto, no puedo menos que recalcar que el erotismo escrito va mucho más allá del estercolero sicalíptico de Grey. El sexo en la literatura presenta mejores trazados que los caprichos impresos de este utópico adonis:

Las letras de Donatien Alfonse Francois de Sade han sido más que de agrado a mis exigencias literarias, derivando un maestro como Donatien y la estructura de sus ilustraciones escritas solo bajo la lupa de la negativa crítica. Triste y escueta verdad. La realidad de su obra se traduce en mucho más que la simple raíz etimológica de un adjetivo calificativo.

El primer capítulo del Elogio a la Madrastra, del contemporáneo Mario Vargas Llosa, por su parte, es un estímulo de irrigación peneana asegurada, por supuesto, para cualquier lector masculino. Vaya manera elegante y la vez excitante de hacer tema a razón de un derrier. (…)

El mismísimo capítulo decimosexto del Quijote de la Mancha, el cual sugiere, a cualquiera que se precie de leerlo, una connotación lo suficientemente erótica ante las maneras del Hidalgo para con Maritornes, en un hecho ilusorio, condición constante en la meta-ficción del personaje.

La habilidosa estrategia de “piernas caídas” promovida por Lisístrata, en favor de una huelga sexual impuesta para el cese de la conflagración entre los guerreros atenienses y laconios en la obra del griego Aristófanes.

La promiscuidad de Zeus y el séquito de diosas tomadas por él en la mitología griega (conocido también como Júpiter en la mitología romana) expuesta maravillosamente en “acercamientos” incestuosos y no incestuosos con figuras también helénicas como: Gea, Hera, Metis, Deméter, Temis, Electra, Himalia, Perséfone y Leto, entre otras tantas conquistas sexuales que protagonizó resueltamente este hijo de Cronos. Los tres símbolos de Zeus son el roble, el águila y el rayo; más bien ha debido otorgársele el símbolo de un gran falo, dado que no escatimó este hijo también de Gea en embestir con el adminículo de su virilidad a madre, hermana, hija y cuanta figura femínea se le atravesara.

Tampoco sería prudente extender mis argumentos con las intimidades de los emperadores, figuras faraónicas, califas, sultanes y “un largo etcétera”(como dice Amor), empero, mi punto es que : ¡todo esto existe! (entre otros tantos textos alusivos al tema de la sexualidad), también expuesto, disfrutable, y a la mano de cualquier lector que procure “refocilar” sus sentidos en otras páginas, además de las “famosas e idolatradas sombras de Grey”, hijas inexorables de una cultura de masas…

Sexo con Cinco, este libro que nos brinda Amor Antúnez, esparce, a manera de regalo, tips de baile para entender mejor nuestro improvisado y más espontáneo “mambo horizontal”.

Sexo con Cinco nos recuerda cuan neófitos somos en el arte de amar sin ropa.

Sexo con Cinco rompe con el tabú atávico que representa hablar de sexo abiertamente.

Sexo con Cinco es una invitación a optimizar nuestros encuentros sexuales, maximizando los elementos que pudiesen intervenir en cada experiencia, en cada encuentro.

Sexo con Cinco es un "starter" de lo que se supone debería ser un cambio de actitud ante cualquier evento sexual, luego de haberlo leído. Lo demás le corresponde al practicante…

¡A copular con cinco!